Coda (La última entrada del blog)

Llega la hora del adiós.

Este blog lleva languideciendo desde hace años y es momento de pasar página. Si queréis estar al tanto de mis novedades os recomiendo suscribiros al boletín Lo extraño y lo maravilloso que llevo de forma conjunta con Gabriella Campbell, al instagram del mismo, entrar en nuestra página web (donde además podéis comprar nuestros libros dedicados y firmados) o seguirme en Twitter.

Esta página echó a andar en abril del 2009, poco tiempo antes de que Alfaguara editara La cosecha de Samhein. Y por eso me parece adecuado cerrarlo en este momento, justo con la salida oficial de Coda, la secuela de la trilogía, la que será la última historia de Rocavarancolia.

Coda, otra belleza de portada obra de Libertad Delgado.

Coda es un libro casi accidental. Recoge todos los relatos que he escrito a lo largo de los años continuando la trilogía original, así como otros textos y una novela inédita que cierra el conjunto y que pone fin a mis andanzas por Rocavarancolia. Es un libro extraño, no lo considero una antología ni un fix-up al uso, para mí es una verdadera novela aunque esté vertebrada, sobre todo en su primera parte, por piezas que fueron ideadas en un principio como relatos.

Toda la saga ha sido un carrusel de emociones, un viaje accidentado y maravilloso que me ha hecho crecer como escritor y, espero, como persona. Gracias a Rocavarancolia he conocido a gente excepcional, tanto a lectores como a otros escritores. El ciclo de la Luna Roja siempre tendrá un lugar especial en mi corazón y espero que también lo tenga en el de muchos de vosotros. Estoy orgulloso de lo que he construido con esos libros, hay partes que me siguen emocionando de una manera peculiar, como si no las hubiera escrito yo. Ha sido un placer y un honor compartir esta saga con vosotros.

Pero se acabó. Toca despedirse de Rocavarancolia como toca decir adiós a este blog.

¿Y qué viene ahora? ¿Qué proyectos tengo en mente?

Desde hace un tiempo he decidido no responder a ese tipo de cuestiones. Nada de adelantar proyectos, nada de comentar posibles fechas de publicación o futuras novelas… ¿Por qué? Porque la vida tiene tendencia a hacerte quedar mal cada dos por tres; porque por mucho que lo intentas siempre pasa algo que te zancadillea o te retrasa. Y cuando eres un escritor lento, con tendencia a perder el rumbo y la constancia, pasa lo que pasa…

Pero por esta vez voy a hacer una excepción porque una cosa que tienen los blogs moribundos es que no suele leerlos nadie. Este blog empezó con La cosecha de Samhein y cierra con Coda. Pero todavía, espero, me quedan muchas historias que contar. Y muchas de ellas estarán escritas entre líneas:

Junto al camino en curva que conducía al bosque se alzaba una mansión.


No estaba allí cuando empezó la tormenta, diez minutos antes. Fue abriéndose camino en el paisaje relámpago a relámpago, rayo a rayo. Cada vez que una nueva descarga partía los cielos, la casa, una mole grotesca de tres plantas, se hacía más nítida. En primera instancia era casi insustancial, un mero rielar entre las tinieblas y la luminosidad, tan poco concreta que casi parecía aire sucio. Pero con cada relámpago ganó en textura y consistencia hasta hacerse más real que la realidad misma. Sus ladrillos eran oscuros, desconchados en su mayoría; sus tejas negras relucían aceitosas bajo la lluvia. Ninguna ventana aligeraba el peso de sus muros y eso la hacía parecer más rotunda todavía, más montaña que edificio. La tormenta se cernió sobre la mansión, como si pretendiera derruir aquel imposible.


La casa aguardaba.


Nos vemos en los libros.

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One comment on “Coda (La última entrada del blog)

  1. Mertonio

    Algunos seguimos suscritos a tu blog. Gracias por la pista y por la maravilla conclusión. Gracias por todo.

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